Por qué incluir ajo en tu alimentación diaria
El ajo es catalogado por expertos como un «vegetal milagroso» debido a su densa composición nutricional. Este ingrediente es valorado por la Asociación Dietética Británica por su alto contenido de potasio, fósforo y zinc. También se encuentran en su estructura cantidades moderadas de magnesio, hierro y manganeso. Sin embargo, su característica más destacada son los compuestos sulfurados. Entre ellos, las alicinas son reconocidas como las responsables de su olor distintivo y sus capacidades antimicrobianas. Su inclusión en la dieta es sugerida para aprovechar estas propiedades únicas.
Propiedades antimicrobianas y antivirales
La reputación de este alimento como remedio casero contra resfríos ha sido respaldada por la ciencia. Un estudio realizado por la Universidad de Sídney en 2014 confirmó sus potentes efectos antimicrobianos y antivirales. Estas cualidades son aprovechadas en diversas culturas para combatir molestias invernales comunes. Se ha observado que su consumo puede actuar como una barrera natural contra ciertos patógenos. Por ello, su uso es frecuente en la medicina tradicional como un agente protector.
Impacto en la salud cardiovascular
Los efectos de este bulbo en el corazón han sido objeto de diversas investigaciones científicas. Un pequeño estudio realizado en Irán mostró resultados prometedores tras seis meses de consumo combinado con jugo de limón. Se observó una reducción en la presión arterial y el colesterol en los participantes. No obstante, investigaciones más amplias de la Universidad de Stanford no hallaron reducciones significativas en personas sanas. Por lo tanto, se concluye que es necesario continuar con las investigaciones para confirmar su impacto total.
Salud digestiva y consumo recomendado
Además de sus efectos cardiovasculares, este vegetal favorece el bienestar digestivo gracias a sus fibras prebióticas. Estas fibras son esenciales para nutrir las bacterias beneficiosas del intestino y reducir la hinchazón. Para adultos sanos, se considera seguro ingerir uno o dos dientes de ajo crudo al día. Sin embargo, se advierte que un consumo excesivo podría causar molestias gastrointestinales. Ingerirlo con el estómago vacío puede provocar gases o cambios en la flora intestinal.