Protección y vacunas contra el sarampión
Expertos de la Universidad Nacional Autónoma de México explican las razones técnicas por las cuales los adultos mayores no requieren la inmunización contra el sarampión. Actualmente, el país enfrenta un brote epidemiológico relevante. El secretario de Salud, David Kershenobich, advierte sobre la alta capacidad de contagio. Esta enfermedad supera al Covid-19 en su velocidad de propagación entre personas. Una persona infectada puede transmitir el virus hasta a 16 individuos adicionales. Además, el patógeno permanece activo en el ambiente durante dos horas.
La inmunidad en adultos mayores
La UNAM señala que las personas mayores de 50 años no deben vacunarse. Los estudios poblacionales demuestran que este grupo posee niveles protectores suficientes. Esto ocurre debido a la exposición previa al virus de forma natural. Los anticuerpos generados a lo largo del tiempo ofrecen una defensa sólida. Por ello, el sistema de salud prioriza a otros sectores poblacionales. La estrategia busca proteger a quienes carecen de este historial inmunológico.
Grupos de riesgo y vacunación
El enfoque de las autoridades sanitarias se centra en niños y adultos jóvenes. La protección óptima requiere dos dosis de la vacuna triple viral (SRP). También existe la opción de la vacuna doble viral (SR). Mauricio Rodríguez, vocero de la UNAM, enfatiza la relevancia de estas dosis. La vacunación obligatoria se dirige a quienes nunca recibieron el biológico. El primer caso del año ocurrió en una menor de edad. Ella no contaba con el esquema de vacunación completo.
Situación epidemiológica actual
El reporte de emergencias registra casos confirmados en diversas entidades federativas. Las autoridades detectaron contagios en Chihuahua y otros puntos del territorio nacional. El virus representa una amenaza para menores sin antecedentes de vacunación. Los especialistas recomiendan revisar la cartilla nacional de salud de inmediato. La prevención efectiva detiene la cadena de transmisión de forma permanente. Cada dosis aplicada contribuye a la inmunidad colectiva necesaria.
Medidas de prevención necesarias
Mantener la vigilancia epidemiológica resulta fundamental para el control sanitario nacional. Los padres deben asegurar el refuerzo de la vacuna en infantes. El sistema de salud dispone de los insumos para cubrir la demanda. La información científica guía las decisiones de las instituciones médicas. Seguir las recomendaciones oficiales evita complicaciones graves en la salud pública. La UNAM continúa monitoreando la evolución del virus en la población mexicana.