Cómo preparar pollo a la mostaza con ingredientes sencillos
El pollo a la mostaza es un plato que se puede hacer en poco tiempo y con pocos ingredientes.
Es una opción ideal para una comida o cena rápida, pero también para sorprender a tus invitados con un sabor diferente y exquisito.
El pollo es un alimento con poca grasa y muy nutritivo, que aporta proteínas de alta calidad, minerales y vitaminas al cuerpo humano.
Te enseñamos cómo preparar pollo a la mostaza con ingredientes sencillos que seguro tienes en tu cocina.
Ingredientes
Para hacer esta receta necesitas los siguientes ingredientes:
- 4 pechugas de pollo sin piel ni hueso
- 4 cucharadas de mostaza
- 2 cucharadas de miel
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- Sal y pimienta al gusto
- Perejil picado para decorar (opcional)
Pasos
El pollo a la mostaza se hace en tres pasos muy sencillos:
- En un bol, mezcla la mostaza, la miel, el aceite, la sal y la pimienta hasta obtener una salsa homogénea.
- Coloca las pechugas de pollo en una fuente para horno y báñalas con la salsa, cubriendo bien todos los lados. Deja reposar durante 15 minutos para que se impregnen del sabor.
- Precalienta el horno a 180°C y hornea el pollo durante 25 minutos o hasta que esté cocido y dorado. Si quieres, puedes darle la vuelta a mitad de cocción para que se dore por ambos lados.
- Sirve el pollo a la mostaza caliente, espolvoreado con perejil picado si te gusta, y acompáñalo con una ensalada verde o el acompañamiento que prefieras.
Consejos para el pollo a la mostaza
- Puedes usar el tipo de mostaza que más te guste: dulce, picante, de Dijon, etc. También puedes combinar diferentes tipos de mostaza para darle más sabor y personalidad al plato.
- Si quieres que quede más jugoso, puedes marinarlo con la salsa durante unas horas o incluso toda la noche en el refrigerador. Así absorberá mejor los sabores y quedará más tierno.
- Si no tienes horno o prefieres hacer el pollo a la mostaza en la estufa, puedes cocinar las pechugas en una sartén a fuego medio-alto durante unos 15 minutos por cada lado, bañándolas con la salsa de vez en cuando.
- Si te sobra salsa, puedes calentarla en una olla y servirla aparte para que cada uno se sirva al gusto.