Propiedades destacadas del chile serrano según Profeco
Las propiedades del chile serrano, también conocido como chile verde, han sido destacadas por la Procuraduría Federal del Consumidor (Profeco). Se ha instado a los consumidores mexicanos a incorporar este ingrediente en su dieta. El chile serrano es reconocido por ser una fuente rica en vitaminas y minerales esenciales para el organismo, ofreciendo múltiples ventajas para la salud más allá de su característico sabor en la gastronomía mexicana.
Fuente de Vitaminas Esenciales
El chile serrano presenta un alto contenido de vitaminas A y C. De hecho, se informa que puede contener hasta seis veces más vitamina C que una naranja, lo cual contribuye significativamente a fortalecer el sistema inmunológico. También se encuentran presentes las vitaminas B y E, que contribuyen al metabolismo energético y actúan como importantes antioxidantes naturales, protegiendo a las células del cuerpo.
Aporte de Minerales y Antioxidantes
El color brillante de este chile es un indicador de su alto contenido de betacaroteno, un antioxidante que resulta beneficioso para el sistema cardiovascular, así como para la salud de la piel y los ojos. Además, en su composición se incluyen hierro y potasio. Estos minerales son considerados esenciales; el hierro es necesario para la formación de glóbulos rojos y el potasio ayuda a mantener el equilibrio electrolítico del cuerpo.
El Poder de la Capsaicina
Una de las sustancias más notables en el chile serrano es la capsaicina. Este compuesto es responsable de varios beneficios clave: se ha observado que acelera el metabolismo hasta en un 25%, lo que favorece la quema de grasa durante el proceso de digestión. También se le atribuye la capacidad de reducir el apetito y limpiar el estómago, ayudando al control de peso. Adicionalmente, posee importantes efectos antiinflamatorios y actúa como un anticoagulante natural, mejorando así la circulación sanguínea.
Recomendaciones de Selección y Almacenamiento
Al momento de adquirir chile serrano, se sugiere que sean seleccionados aquellos que estén firmes al tacto. La piel debe ser lisa y no debe presentar imperfecciones. Para su correcta conservación, se recomienda que los chiles sean envueltos secos en una servilleta de papel. Posteriormente, deben ser colocados en una bolsa de plástico y guardados en el refrigerador, o en su defecto, en un lugar que se mantenga fresco, seco y oscuro.