Beneficios de la pechuga de pollo

Salud y nutrición

La pechuga de pollo ha sido reconocida como un alimento con múltiples beneficios para la salud. Además de contener nutrientes que favorecen la reparación de tejidos, el desarrollo de la inmunidad y el aumento de energía, se destaca por su bajo contenido en grasas saturadas en comparación con otros cortes como los muslos, patas o alas. Esta característica la convierte en una opción adecuada para quienes buscan cuidar su corazón.


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Fuente importante de proteínas

La pechuga de pollo es considerada una de las mejores fuentes de proteínas. Por cada 100 gramos sin piel ni hueso se aportan alrededor de 160 calorías y 32 gramos de proteína, casi la mitad de la ingesta recomendada para un adulto promedio. A diferencia de otros alimentos como el salmón, la proporción de proteína frente a calorías resulta más elevada, lo que refuerza su valor nutricional. Estas proteínas permiten la construcción de músculo, la reparación celular y la formación de anticuerpos esenciales.

Aliada de la salud cardíaca

Gracias a su bajo nivel de grasas saturadas, la pechuga ha sido vista como un apoyo para la salud del corazón. Una porción de 100 gramos contiene apenas un gramo de este tipo de grasa. Además, la presencia de ácidos grasos como el oleico y el linoleico se asocia con efectos positivos en el sistema cardiovascular. Sustituir carnes procesadas o rojas por pollo puede ser un paso beneficioso en la reducción de riesgos cardiacos.

Rica en vitaminas del grupo B

Otro aspecto relevante es el contenido de vitaminas del complejo B, especialmente B3 y B6. Estas resultan indispensables para funciones cerebrales como la producción de dopamina, serotonina y melatonina, fundamentales en la regulación del sueño, el ánimo y la memoria. Asimismo, intervienen en la producción de ADN y en el proceso de transformación de los alimentos en energía.


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Cómo consumir la pechuga

El consumo de pechuga puede realizarse de varias formas, aunque se recomienda optar por métodos con menos grasa, como asar, hornear, escalfar o freír con aire. Se sugiere, cuando sea posible, elegir productos ecológicos certificados, ya que pueden contener más grasas saludables y menos saturadas. Aunque la pechuga es valorada, los cortes de carne oscura también aportan nutrientes importantes como hierro, zinc o vitamina B12, lo que indica que el pollo en su conjunto puede ser parte equilibrada de la dieta.

SourceNY Times
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