Un estudio revela los beneficios de dormir una siesta durante el día
¿Qué es la siesta y cómo afecta a nuestra salud cerebral?
La siesta es una costumbre muy extendida en algunas culturas que consiste en dormir un rato después de comer.
Muchas personas la practican para recuperar energía, relajarse o simplemente disfrutar de un momento de descanso.
Pero, ¿sabías que la siesta también puede ser buena para tu cerebro?
Un estudio reciente, publicado en la revista académica Sleep Health, ha encontrado una relación entre la siesta y el volumen cerebral total, que se asocia a un menor riesgo de demencia y otras enfermedades.
Según los investigadores del University College de Londres (UCL) y la Universidad de la República de Uruguay, las personas que tienen una firma genética asociada a la toma de siestas diurnas tienen un mayor volumen cerebral que las que no.
Esto significa que la siesta podría ayudar a preservar la salud del cerebro a medida que envejecemos, ya que el volumen cerebral suele disminuir con la edad.
En promedio, la diferencia de volumen cerebral entre los que toman siestas y los que no equivalía a entre 2,5 y 6,5 años de envejecimiento, según los investigadores.
“Nuestros hallazgos sugieren que, para algunas personas, las siestas diurnas cortas pueden ser una parte del rompecabezas que podría ayudar a preservar la salud del cerebro a medida que envejecemos”, dijo la autora principal Victoria Garfield, investigadora de la UCL, en un comunicado.
¿Cómo se realizó el estudio?
Para llegar a esta conclusión, los investigadores utilizaron una técnica llamada aleatorización mendeliana, que usa la genética para proporcionar información sobre la relación entre una exposición y un resultado.
En este caso, analizaron secciones del código genético vinculadas a la probabilidad de que las personas durmieran la siesta con regularidad y, a continuación, compararon los resultados de salud cerebral y cognición entre los que tenían los genes de la siesta y los que no.
El estudio se basó en muestras de ADN y escáneres cerebrales de 35.080 personas de entre 40 y 69 años que participaron en el estudio UK Biobank, una gran base de datos biomédica y recurso de investigación que siguió a residentes del Reino Unido entre 2006 y 2010.
“Al analizar los genes fijados en el momento del nacimiento, la aleatorización mendeliana evita factores de confusión que se producen a lo largo de la vida y que pueden influir en las asociaciones entre la siesta y los resultados de salud”, afirma Paz, autora principal, en el comunicado.
¿Qué limitaciones tiene el estudio?
Sin embargo, hay que tener en cuenta que este tipo de técnica solo puede mostrar una asociación entre la siesta y la salud cerebral, no causa y efecto.
Además, los investigadores no tenían información sobre la duración de la siesta, que puede influir en si el sueño es útil o perjudicial.
De hecho, investigaciones anteriores han demostrado que las siestas en exceso también pueden ser perjudiciales para la salud.
Por ejemplo, un estudio publicado en 2019 encontró que dormir más de nueve horas al día aumentaba el riesgo de accidente cerebrovascular.
Tara Spires-Jones, presidenta de la Asociación Británica de Neurociencia y subdirectora del Centro para el Descubrimiento de las Ciencias Cerebrales de la Universidad de Edimburgo, que no participó en el estudio, señaló al Science Media Centre que el estudio estuvo “bien realizado”, pero que entre sus limitaciones figura el hecho de que los hábitos de siesta fueron autodeclarados.
Los resultados muestran “un pequeño pero significativo aumento del volumen cerebral en las personas que tienen una firma genética asociada a la toma de siestas diurnas”, declaró.
“Incluso con esas limitaciones, este estudio es interesante porque se suma a los datos que indican que el sueño es importante para la salud del cerebro”, dijo.
¿Qué podemos hacer para mejorar nuestro sueño?
Aunque el estudio no puede establecer una relación causal entre la siesta y la salud cerebral, sí sugiere que el sueño tiene un papel importante en el mantenimiento de nuestro cerebro.
Por eso, es conveniente seguir algunas recomendaciones para mejorar la calidad y la cantidad de nuestro sueño, tanto nocturno como diurno.
Algunas de estas recomendaciones son:
- Establecer una rutina de sueño regular, acostándose y levantándose a la misma hora todos los días.
- Evitar el consumo de cafeína, alcohol, nicotina y otras sustancias estimulantes antes de dormir.
- Crear un ambiente propicio para el sueño, con una temperatura adecuada, poca luz y poco ruido.
- Evitar el uso de pantallas electrónicas (móviles, ordenadores, televisores) al menos una hora antes de acostarse.
- Practicar alguna actividad relajante antes de dormir, como leer, meditar o escuchar música suave.
- Hacer ejercicio físico moderado durante el día, pero no justo antes de irse a la cama.
- Limitar las siestas a no más de 20 o 30 minutos al día, y evitarlas después de las 4 de la tarde.
Siguiendo estos consejos, podrás mejorar tu sueño y, posiblemente, tu salud cerebral.
Recuerda que la siesta puede ser un hábito beneficioso, siempre que se haga con moderación y se adapte a tus necesidades.
Así que no te sientas culpable si te echas una cabezadita después de comer. Tu cerebro te lo agradecerá.