Propiedades de la alcachofa contra el hígado graso

Beneficios hepáticos de la alcachofa

La alcachofa es identificada como un recurso natural clave en el contexto de las enfermedades metabólicas. El hígado graso, una condición que frecuentemente coexiste con la diabetes tipo 2, es un problema de salud pública global. La Cynara scolymus, nombre científico de la alcachofa, ha sido estudiada por sus propiedades benéficas. Investigaciones recientes han resaltado el potencial de una «dieta enriquecida con alcachofa». Se han observado mejoras significativas en el perfil bioquímico, glucémico y hepático de pacientes. Esta hortaliza, fundamental en la dieta mediterránea, es valorada por su impacto positivo en el metabolismo y los procesos inflamatorios.


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Acción depurativa y diurética

Los beneficios de la planta son atribuidos en gran parte a su poder depurativo. La función hepática es mejorada mediante la facilitación de la eliminación de toxinas. Esta acción es crucial en casos diagnosticados de hígado graso. Además, la alcachofa es reconocida por su efecto diurético, estimulando la eliminación de líquidos retenidos en el organismo. Esta doble capacidad ayuda a prevenir la inflamación y la acumulación de sustancias nocivas. Su perfil nutricional excepcional, rico en minerales y vitaminas, respalda estas funciones vitales para la desintoxicación del cuerpo.

Propiedades antioxidantes y metabólicas

Un alto contenido de polifenoles se encuentra en la alcachofa, lo que le confiere una potente acción antioxidante y antiinflamatoria. El estrés oxidativo, responsable de diversos daños metabólicos, es combatido por estos compuestos. Adicionalmente, se ha demostrado que la hortaliza contribuye a la regulación del metabolismo glucémico, siendo beneficiosa para el control del azúcar en sangre. También se destaca su contenido de inulina, un prebiótico que favorece la microbiota intestinal. Por su bajo contenido en grasa, es considerada eficaz en el manejo de la hipertensión, la obesidad y el colesterol alto.


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Formas de consumo recomendadas

La alcachofa es un alimento versátil que puede ser incluido en la dieta de varias formas. Se recomienda preparar una infusión hirviendo sus hojas o la base del tallo. Este método es ideal para aprovechar sus propiedades detox. También puede ser consumida cocinada al vapor, asada o a la plancha, métodos que ayudan a mantener intactos sus nutrientes. Es preferible evitar su presentación en conserva, ya que a menudo contiene niveles elevados de sodio. Debe recordarse que la alcachofa no es un producto milagroso; su consumo debe ser complementado con una dieta equilibrada y actividad física regular.

SourceInfobae

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