Diferencias del atún en lata
El atún ha sido reconocido como una excelente fuente de proteínas de alta calidad, ya sea consumido fresco o enlatado. A la hora de elegir, suele plantearse la duda entre el atún al natural y el atún en aceite, dos alternativas que presentan ventajas y desventajas según las necesidades nutricionales y los objetivos personales de cada consumidor.
Beneficios del atún al natural
El atún al natural es caracterizado por su bajo contenido de grasas y calorías. Por esta razón, se considera adecuado en dietas de pérdida de peso o de control corporal. Estudios en la revista Nutrients han señalado que el atún en agua ofrece un perfil nutricional sobresaliente, con proteínas de alto valor biológico y una carga calórica reducida. Este tipo de enlatado resulta especialmente recomendable para deportistas que buscan definición muscular y reducción de grasa.
Ventajas del atún en aceite
El atún en aceite ha sido descrito como una opción rica en grasas saludables, ya que el aceite —comúnmente de oliva o girasol— ayuda a preservar vitaminas liposolubles como la vitamina D. Investigaciones publicadas en Food Chemistry indicaron que estas grasas monoinsaturadas y poliinsaturadas, particularmente en el caso del aceite de oliva virgen, están asociadas con beneficios cardiovasculares y con la reducción del colesterol LDL. Además, se observó que conserva mejor la textura y el sabor, lo que representa un valor añadido en términos de experiencia gastronómica.
Desventajas nutricionales
Entre los aspectos menos favorables, el atún en aceite suele aportar mayor cantidad de calorías, algo que debe ser considerado en dietas hipocalóricas. Por otro lado, aunque el atún al natural es bajo en calorías y saludable, su menor contenido en grasas puede hacerlo menos saciante, según lo señalado por estudios en la revista Appetite sobre la sensación de saciedad.
Consideraciones sobre seguridad alimentaria
En lo relativo a la presencia de metales pesados como el mercurio, no existen diferencias significativas entre ambas presentaciones. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria ha recomendado un consumo moderado de atún enlatado para reducir riesgos, especialmente en mujeres embarazadas y en niños, considerados grupos más vulnerables.
Conclusión práctica
La selección entre atún al natural o en aceite dependerá de los objetivos personales. Aquellos que buscan reducir grasas y calorías encontrarán en el atún al natural una opción adecuada. Mientras que quienes priorizan la absorción de vitaminas liposolubles y una mejor experiencia sensorial hallarán en el atún en aceite una alternativa recomendable.