Los beneficios de los 4 tipos de ejercicio
¿Qué ejercicios son y cómo hacerlos?
Los ejercicios son una parte esencial de una vida saludable, pero no todos los ejercicios son iguales.
Hay distintos tipos de ejercicio que tienen beneficios diferentes, algunos se enfocan en la flexibilidad, otros en el balance, la movilidad, la fuerza o la resistencia.
Dependiendo de tus objetivos, puedes elegir el tipo de ejercicio que más te convenga, pero hay cuatro en especial que ofrecen muchos de estos beneficios, mientras también ayudan a que el proceso de envejecimiento sea un poco más lento y puedas vivir más (en mejores condiciones).
Todos vamos a envejecer eventualmente, el proceso de envejecimiento no se puede detener y no existe una fórmula mágica que ayude a que te mantengas joven por siempre.
Pero la ciencia dice que hay cosas que puedes hacer para llevar el proceso de mejor manera, para que te veas y te sientas lo más joven posible por tanto tiempo como sea posible.
De acuerdo con el National Institute on Aging del NIH de Estados Unidos, hacer un solo tipo de ejercicio no es suficiente.
Las rutinas deben incluir los 4 principales para obtener todos los beneficios que son esenciales para estar sanos, con un peso adecuado, fuertes y para envejecer con gracia y de mejor forma.
Y para esos ejercicios no hay edad, lo que quiere decir que, mientras más pronto empieces, todo es mejor, pero nunca es tarde para hacerlo.
Estos son los 4 tipos de ejercicio que debes hacer toda la vida para vivir más y envejecer mejor y un poco más lento.
Resistencia
De acuerdo con el Instituto, los ejercicios de resistencia son aeróbicos, ayudan a mejorar la respiración y el ritmo cardiaco, además de que mejoran tu condición física, promueven la salud y son esenciales para que puedas desarrollar tus tareas de todos los días (desde subir escaleras hasta jugar con tus hijos) sin problemas.
Una de sus ventajas principales es que ayudan a proteger contra muchas enfermedades que son comunes en las personas mayores.
Caminar o correr de manera ligera y a un ritmo constante, la natación, andar en bicicleta o realizar deportes como el tenis y el basquetbol son buenas formas del ejercicio de resistencia que cualquiera puede intentar.
El NIH dice que debes hacer al menos 150 minutos a la semana.
Fuerza
El entrenamiento de fuerza es de los más importantes, ayuda a ganar músculo, a quemar grasa y también a prevenir que pierdas masa con la edad, que es un factor que puede aumentar el riesgo de caídas y lesiones cuando eres viejo.
Estos ejercicios se pueden realizar con pesas, bandas de resistencia, con objetos pesados que tengas en casa o incluso usando tu propio peso corporal.
Los expertos recomiendan integrarlo a la rutina un mínimo de 2 o 3 días a la semana, empezando con un peso ligero que puedes ir aumentando gradualmente.
Y no solo se trata de hacer pesas, el NIH dice que puedes hacer cosas como apretar una pelota de tenis para fortalecer las manos o cargar tus bolsas del supermercado, o incluso usar a tus hijos para hacer lagartijas y sentadillas.
Balance
Necesitas tener un buen balance para evitar caídas y accidentes, en especial conforme te vas haciendo mayor.
Es importante trabajarlo porque, si llegas a tener una mala caída, puedes sufrir una lesión seria y tener que pasar por un proceso de recuperación largo y probablemente caro.
Para trabajar en el balance el NIH recomienda realizar ejercicios como pararte en un pie, pararse desde el suelo sin usar las manos, Tai Chi o yoga.
Estos ejercicios pueden mejorar tu coordinación y tu estabilidad.
Flexibilidad
Finalmente, los ejercicios de flexibilidad ayudan a mantener tus músculos relajados y tus articulaciones móviles.
Esto puede prevenir dolores musculares y contracturas, así como mejorar tu postura y tu rango de movimiento.
Los ejercicios de flexibilidad se pueden hacer todos los días, antes o después de otros tipos de ejercicio.
Algunos ejemplos son los estiramientos estáticos o dinámicos, el Pilates o el ballet.
Estos ejercicios pueden mejorar tu circulación y tu bienestar.
Como puedes ver, los 4 tipos de ejercicio tienen beneficios para tu salud física y mental, y pueden ayudarte a envejecer de manera funcional y una vida larga.
Lo importante es que los practiques con regularidad, con una intensidad adecuada y con una buena técnica.
Recuerda consultar con tu médico antes de iniciar cualquier programa de ejercicio y buscar la orientación de un profesional si tienes alguna duda o dificultad.